domingo, 14 de junio de 2009

FRAY JUNIPERO SERRA


Pero, con el invierno no sólo se acerca el frío y las nubes...sino en nuestro país...unas nuevas Elecciones Legislativas...gracias a Dios, que podemos votar a quienes nos van a representar en las Cámaras Parlamentarias....Ojalá elijamos bien nuestro futuro.

Y...con las elecciones, no sólo llegan muchos movimientos dentro de los municipios (calles que se arreglan, cunetas que se limpian, etc...etc)....sino también una enorme, más bien diría exagerada profusión de "publicidad política"....La hay de toda clase : el avioncito que recorre el barrio diciendo por su altavoz a quien debemos votar, cartas individuales, firmadas por los distintos candidatos y repartidas por chiquilines en las puertas de las casas, la TV, la radio, los jingles, los espacios publicitarios, los diarios y revistas...muestran las caras sonrientes de quien se postula para tal o cual cargo....Hasta mi correo de e-mail, se ha visto invadido de propaganda...de toda clase: a favor, en contra, que si, que no, que recuerda ésto...y oye aquéllo....y un e-mail dirigido a mi persona (como habra sabido mi direccion?)...firmado por un politico de mi provincia.....Entre toda ese derroche de publicidades...me llegó un humilde "mail"....con un poema....y no puedo con mi genio....debo reproducirlo aqui...espero que alguno lo lea...y me deje su comentario.....

DÉJAME DORMIR, MAMÁ

Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta..

Hijo mío, por favor,
levántate y desayuna.
Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.

Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.
Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche.

Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!

Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.
Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.

Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.
Déjame, que levantarmeme
supone mucho esfuerzo.

Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.
Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.

Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.

Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso.
Déjame, mamá,
que soy diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.

Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.

En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.

Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.

Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.

Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!

Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!

Fray Junípero (1713 - 1784)


Fray Junípero Serra fue un Religioso franciscano español, que vivió en Monterrey (hoy California)....durante el siglo XVIII....Piensen que fue escrito por este franciscano en el 1700 y valoren su vigencia...parece que los miembros del "Parlamento"...no hubieran variado mucho sus obligaciones con el correr no de los años...de los siglos !!!!

Llegó junio.Con sus días cortos y fríos. con su manto dorado sobre las veredas de Mendoza...junio de mates con tortas fritas y estufas al máximo, reuniones de amigos y salidas breves, y en el calendario otro poeta...un grande !!! Pablo Neruda...aquél que desde Chile nos escribió tantos bellos poemas ...para ti Pablo...Maestro de la Palabra.-

sábado, 30 de mayo de 2009

MURIO UN POETA

A la muerte de Mario Benedetti no puedo dejar de tomar párrafos de los publicado por Rodolfo Braceli desde Buenos Aires.
............."Mario Benedetti.¿Quén fue? Fue alguien que nos avisó : "que somos mucho más que dos", que "al fuego le debemos decir gracias", "que el olvido está lleno de memoria" y que "el sur también existe"....El caso es que él, como el compadre Tejada Gomez, arrancó a la poesía del libro y la matrimonió con la música: consiguió la prodigiosa multiplicación de los "otros " panes . Un poeta alado por la música llegará siempre más lejos que todo asesino misil preventivo. Certero llegará a cada corazón, y sin daños colaterales.-
..............La noticia con foto de ataud nos dice que Mario Benedetti ha muerto. El, con su porfiado, luminoso enojo, sin trampear,ha desfondado la ley de las leyes. Ahora hoy, la que está enojada es la muerte. Miles, millones están pronunciando los transparentes poemas de Mario.Señal de que ella, la muerte, no siempre se sale con la suya : esta vez, perdió la pulseada. Benedetti en realidad ahora respira de otra manera. No descansa en paz, descansa en solidaridad.
El lo escribió letra por letra : "Todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final, pero asi y todo hay que vivir como si fuéramos inmortales".....

(publicado por Diario Jornada)texto de Rodolfo Braceli (rbraceli@arnet.com.ar)

En este homenaje a Mario Benedetti, quiero compartir con uds. el correo llegado de Eduardo Molaro con su version de "Te quiero " , tal vez una de los poemas más bellos y conocidos del gran poeta....su dulce voz, penetra hasta nuestro corazón y nos deja emocionados....

De:
"Eduardo Molaro"
Ver detalles del contacto
Para:
contactos@eduardomolaro.com.ar
En mi Blog, y a modo de modesto homenaje a Mario Benedetti, he grabado y subido la hermosa canción ¨ Te Quiero ¨ ( Benedetti- Favero ).
Lo novedoso es que también grabé la versión en italiano ( especialmente traducida para esta ocasión, dado que no hay versiones ítálicas del tema ) y está disponible en el blog.
Espero tu amable comentario
Para escuchar las versiones de ¨ Te Quiero ¨ ingresá a
www.eduardomolaro.com.ar/blog

MARIO BENEDETTI



Escribir sobre Benedetti no es fácil….él se fue con las hojas del otoño y llevó consigo todas las bellas palabras….por eso voy a copiar en estas páginas algo de lo escrito por mi amiga Grachu…a la que agradezco enormemente sus envíos….


"Murió Mario Benedetti
Grande entre los grandes, de pensamiento lúcido, coherente compromiso social con las democracias de estas latitudes. (El sur también existe).
Quien supo construir puentes más allá de los muros levantados por las dictaduras latinoamericanas.:
" Que para no ser heridos levantamos muros...
Que sería mejor construir puentes...
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve... "
(Desde los afectos)
Corazón alegre, solidaridad soberana; el que supo entendernos y describirnos completamente. Certeramente.
Aún caminando en el exilio, nos hablaba de mantener las utopías de trabajar por un orden más justo y solidario y también "defender la alegría" aún "del dolor de estar absurdamente alegres.
"Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias y los graves diagnósticos .............. (Defender la alegría)
Escritor popular, capaz de alcanzar la sensibilidad de todos los niveles culturales;su poema "Tactica y estrategia", se podía leer en posters en cuanta librería, bar, kiosco, confiterías y demás , allá por los años 70.
Anciano y enfermo, pero brillantemente analitico, nos dejó quizas la definición màs clara del sistema mundial sobre el cual estamos caminando:
"la globalización, es "una dictadura indiscriminada, que cada vez conduce más al suicidio de la humanidad".
Hoy toma más vigencia el "no te salves" que un día nos legara.

NO TE SALVES
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgano
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundosólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y si te salvas
entonces, no te quedes conmigo.

Padre Misericordioso y justo, Tu que conoces el corazón de tus hijos, concédele al Gran poeta, gozar eternamente, la luz de tu rostro.
Hasta mañana (Mario Benedetti)
Voy a cerrar los ojos
en voz baja voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido y yo me siento lejos,
tan pequeño que a Dios invoco, pero no le pido nada,
con tal de compartir apenas este universo que hemos conseguido por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo que este mundo de muerte a manos llenas?
Mi pesadilla es siempre el optimismo: me duermo débil,
sueño que soy fuerte, pero el futuro aguarda.
Es un abismo. No me lo digan cuando me despierte.

Chauuuuuuuu maestro !

domingo, 17 de mayo de 2009

SILENCIO


Hace días que no publicaba nada...tal vez el frío me acobardó...tal vez la desesperanza que tú lo leas y yo que lo escribo todo para ti....y jamás me dices nada...Hoy, el diario publicó un poema que me agradó mucho....Su autor es un poeta bonaerense...y se llama


SILENCIO

No digas nada, no preguntes nada.
Cuando quieras hablar, quédate mudo:
que un silencio sin fin sea tu escudo
y al mismo tiempo tu perfecta espada.

No llames si la puerta está cerrada,
no llores si el dolor es más agudo,
no cantes si el camino es menos rudo,
no interrogues sino con la mirada.

Y en la calma profunda y transparente
que poco a poco y silenciosamente
inundará tu pecho de ese modo,
sentirás el latido enamorado
con que tu corazón recuperado
te irá diciendo todo. todo, todo


Francisco Luis Bernardez

(poeta bonaerense-1900-1978)

El mes de mayo...se vino calladito y problemático .El otoño ya pinta las hojas de tantas tonalidades que desespera la paleta de cualquier pintor....El frío y la nostalgia exigen ropas abrigadas y calor para calmar al corazon...este mes les debo el almanaque....y aqui va...con las palabras de Facundo Cabral....para meditar

jueves, 23 de abril de 2009

LAS DOS MUJERES DEL DR. ARTURO




SE ESFUMA EL MES DE ABRIL ENTRE RECUERDOS Y NOSTALGIAS...LAS NOCHES Y LAS MADRUGADAS SON REALMENTE FRESCAS...PERO LOS DIAS...CONTINUAN CALUROSOS Y SOLEADOS...MIL CIRCUNSTANCIAS DE MI VIDA DIARIA ME IMPIDIERON DEDICARME A ESCRIBIR...LA SOLEDAD RECLAMA UN AMIGO EN EL NIDO...PARA HACER UN SILENCIO DE AMIGO...COMO DICE LA"TONADA DE OTOÑO"....PERO HE RECIBIDO DE SUSYKA UN CUENTO....QUE NO QUISIERA PASARA DESAPERCIBIDO...UN CUENTO ESPECIAL, UN CUENTO QUE HABLA DEL AMOR Y LA INFIDELIDAD...UN CUENTO QUE HACE REPENSAR MUCHAS DE NUESTRAS ACTITUDES DEL PASADO Y DEL PRESENTE....TE LO DEDICO A TI,...QUE TE DEBATES ENTRE LA MUJER Y LA AMANTE Y SIN QUERER DAÑAR A NADIE...ROMPES LOS CORAZONES DE LOS QUE MAS TE QUIEREN.


LAS DOS MUJERES DEL DR. ARTURO


Preservar el deseo es no concretarlo.
"¿La verdad es un síntoma?" María Negroni

Arturo acaba de cumplir 65 años. Ha sido pediatra durante los últimos cuarenta y desde anoche calla y mira el techo sobre la cama de la Unidad Coronaria. Atrapado en su casa, en su consultorio de barrio y en el hospital regional ha sido un hombre bueno, un médico abnegado, un padre sensible y un marido resignado. Como casi todos, aceptó el disfraz que él mismo se puso y actuó el personaje que eligió representar. Pero anoche le dolió el pecho. Un animal enorme se le sentó encima. Pudo oler el agrio perfume de la muerte y escuchar el estruendo final del tiempo que se acaba. Lo recibió con serenidad. Como un castigo justo que él mismo reclamaba. Todos somos culpables de algo, pero Arturo tenía plena conciencia de ello y ya no podía soportarlo. Allí afuera su mujer llora y hace el repertorio de todo aquello que le recomendó y Arturo nunca hizo. Una serie larga y pormenorizada de trivialidades que ahora la enfermedad le cobra en su nombre. El balance absurdo de unos pecados que no ofenden a nadie. Un cigarrito a escondidas, sus escapadas de pesca con amigos, el queso de cabra y el salame de campo, el vinito casero y la siesta del domingo.

Arturo lo sabe. Y lo prefiere. Desea verse obligado a arrepentirse de sus faltas menores y guardar su auténtica condena para su propia intimidad como un secreto intransferible. Anoche le dolió el pecho y fue un alivio enorme. Lo esperaba. Sabía que iba a llegar pero ignoraba cuando. Recibirlo le oprimió el tórax pero le aligeró el alma. Como un predador invisible al que él nunca le había visto la cara pero sabía que estaba allí, ese dolor siguió sus pasos hasta tomarlo por el cuello. Él necesitaba que eso suceda para mirarlo a los ojos y poder nombrarlo. Ahora que se siente algo mejor percibe las cosas tan claras como si un agua purísima les hubiera lavado las sombras. Piensa, pero por primera vez en décadas, vuelve a pensar en él mismo, y ya no sabe cómo hacerlo. Exiliado de sus propios sueños, pálido, tras años de una hemorragia continua que le quitó todas sus ilusiones, se observa incrédulo como si fuese otro. La muerte lo rozó con sus alas y le encendió la memoria con una luz siniestra que sólo ilumina su propia derrota. Quiere hablar. Lo escucho como a tantos otros. Como parte de una ceremonia que conozco bien. Anticipo lo que me va a decir. Cambiarán la historia y los personajes, pero el drama de una vida vista desde la perspectiva de esta cama es un guión que ya han actuado para mí muchos actores.

Hace más de veinte años comparte la vida con la familia de su amigo de la universidad. La tardes de paseo con los chicos, las cenas, los cumpleaños, las navidades y los bautismos. El espectáculo conmovedor de los hijos que crecen y de sus propias vidas que se hunden. La serenidad de los días iguales y el olvido de sí mismos. La felicidad como una jaula. El cautiverio en un mundo donde nunca pasa nada porque ya nadie espera nada. Dos familias que recorren sin sobresaltos un camino que no conduce a ningún lado. Pero apenas comenzada esa amistad tan entrañable Arturo sintió que la mujer de su amigo veía, como él, el estúpido lugar donde se estaban instalando. Como él, percibía ese naufragio voluntario y callaba. Largos silencios los sorprendían mirándose. El agobio de los festejos y las reuniones de fin de semana los ahogaban como un gas venenoso que sólo ellos respiraran. Comenzaron a intercambiarse libros. Más tarde a subrayar fragmentos que hablaban de lo que no se animaban a decirse. Los textos iban y venían con una asombrosa velocidad. Se acostumbraron a hablarse de aquella manera silenciosa y ajena. Permitieron que Murakami, Pavese, Saramago o Pessoa hablaran por sus bocas. Ambos se soñaron en secreto muchas madrugadas. Les gustaba coincidir en la cocina o en el pasillo del baño donde el roce fugaz de sus cuerpos les erizaba la piel. Hasta que una tarde se encontraron en la plaza empujando las hamacas de sus hijos bajo el implacable sol del verano. Uno junto al otro dejaron que el sonido crujiente de las cadenas los guiara hasta sus propios corazones. Nada en sus cuerpos delataba lo que les estaba sucediendo. El trémulo temblor de la proximidad y la certeza de la infinita distancia. Los separaba sólo un paso. Pero ese paso contenía un abismo. No hubo emociones en el tono de la voz. Pero ambos se miraron y se vieron llorar. La mujer quitó la vista como si estuviese viendo a un demonio. Empujó la hamaca con más fuerza y habló con los ojos ciegos en el horizonte del domingo. “Esto no puede seguir. ¿Te das cuenta? No puede seguir.” No hubo más libros, no más miradas, ni silencios compartidos. Esa mujer durmió en su cama como un fantasma y lo acunó en sus noches vacías. Dos décadas de insoportable felicidad familiar les contaminó la sangre hasta hacerlos creer que habían olvidado lo que jamás sucedió. Una rutina sin sobresaltos los preservó de enfrentar el horror de no haberse atrevido. La cordura sensata de los cobardes los abrigó de la intemperie del mundo. Les cubrió las caras con una máscara de hierro. Les cosió el cuerpo con hilos de acero y secó el manantial de todas sus humedades como un sol mortífero e impiadoso. El absurdo fantasma de la traición los amordazó hasta arrancarles las lenguas. Los éxitos bastardos de la vida los distrajeron de lo incurable. Adoptaron lo que suponían inevitable y se acomodaron sin resistencia en la provincia fatal de la desgracia que no se combate y de los sueños que no se persiguen. Hace apenas quince días las dos familias se reunieron para celebrar la graduación de uno de los hijos de su amigo que se iba a vivir solo. Hubo comidas exquisitas y bebidas prudentes. Lágrimas de despedida y abrazos de dolor ante un hijo que se aleja. Arturo recogió en una bandeja las tazas y los platos y los llevó a la cocina donde la mujer permanecía de pié, absorta, paralizada. El chorro de agua salía de la canilla y una montaña de espuma verde desbordaba la pileta. Arturo cerró la canilla y apoyó su mano sobre el hombro de su amiga. Sin darse vuelta ella le dijo: “¿Sabés Arturo? Vos y yo nos vamos a morir sin habernos atrevido.” Se dio vuelta y acarició muy lentamente su cara. Deslizó sus dedos largos desde la frente hasta el cuello. Arturo no supo qué hacer. Ella rodeó su cabeza y lo besó en la boca. Su lengua tibia depositó en la de Arturo el veneno mortal de la memoria. Él dejó la bandeja sobre la mesada y se fue. Ella abrió la canilla y lavó los platos. Otra vez las cosas retornaron a la normalidad. Pero para Arturo ya nada fue igual.Los espectros del cadáver de sí mismo -que hasta entonces consideraba definitivo- lo rondaron sin descanso. Volvió a ver el futuro como una alternativa pero tomó conciencia de su extrema brevedad. Pudo ver hacia atrás sobre el camino de su propia vida y lo que vio lo estremeció hasta la locura. No durmió, pero logró volver a soñar. Por primera vez en muchos años las mujeres se encendieron en la oscuridad compacta de su imaginación moribunda. Y fue feliz, y desdichado. Una ventana minúscula y perversa le hizo ver su propio cautiverio. Una ventana, como una mujer, siempre tientan a escapar. Pero la huida nunca es gratuita ni el coraje un recurso renovable. Escuchó esa música prohibida que todos silenciamos pero también supo que ya no se sentía capaz de bailarla. Arturo deambuló esos pocos días como un sonámbulo en busca de su precipicio. Lo sobrevolaron los pájaros negros de la autodestrucción y los fantasmas mortíferos del fracaso. Pero anoche le dolió el pecho. Y desde entonces piensa, habla y me mira como un niño asustado. Me interroga sin preguntas aunque ambos sabemos que yo no tengo respuestas.Mañana por la mañana le presentaré su caso a mis compañeros. Les hablaré de moléculas y sustancias que no explican nada a ellos que suponen que lo explican todo.
D.F